Ottawa, Canadá – Un programa piloto en escuelas primarias está introduciendo una nueva clase de animal de servicio: los “perros detectores de anafilaxia”. “Barnaby”, un Beagle de 4 años, se ha convertido esta semana en el primer perro certificado oficialmente por el distrito escolar para patrullar la cafetería y las aulas, con la misión de proteger a estudiantes que sufren de alergias severas al maní y al gluten.
A diferencia de los perros de seguridad tradicionales, Barnaby no busca amenazas violentas. Su extraordinaria nariz ha sido entrenada para detectar trazas microscópicas de alérgenos en el aire o en las superficies. Antes de la hora del almuerzo, el perro inspecciona las “zonas libres de alérgenos”. Si detecta el olor de un alimento peligroso (como una barra de granola con maní olvidada en una mochila cercana), se sienta pasivamente para alertar a los monitores, quienes proceden a limpiar el área antes de que los niños se sienten.
“Para los padres de niños con alergias mortales, el recreo y el almuerzo son momentos de mucha ansiedad. Barnaby no solo ofrece seguridad física, sino que reduce el aislamiento social de estos niños, permitiéndoles comer tranquilos con sus amigos,” explica la directora del programa, Sarah Connor. El éxito de este pequeño sabueso ha sido tal que el distrito ya planea entrenar a tres perros más para el próximo ciclo escolar.


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